Dobles exposiciones insólitas

Al comprar un rollo, uno jamás se cuestiona si cabe la posibilidad que venga usado, ¿cierto? Bueno, te tenemos una historia increíble, te vas a sorprender O: Cuenta la leyenda que un buen muchacho compró felizmente un Kodak Pro Image.  Se lo entregaron recién sacado de la caja, selladito, prometía un futuro brillante dentro de su cámara y con esa pasión lomográfica en el pecho, partió con su Diana Mini a fotear junto a su sobrino. Días más tarde volvió a dejar su película para que fuera revelada y ampliada, esperó pacientemente y cuando fue por ellas... "¿Quiénes son estos orientales que aparecen en mis fotos?", preguntó. Perdón, pero ¿quéeeee? Bueno, exactamente eso. Por algún motivo que aún no logramos decifrar (porque esto se transformó en nuestra Lomomisión imposible), el negativo que él compró había sido ya expuesto y tenía varios fotogramas ocupados por un grupito de orientales que se fueron a pasear a lo que parece ser Londres. ¡Demasiado extraño, inusual, impensable! ¿A alguien más le ha pasado esto? ¿Te pasó a ti? ¿O a alguien que conoces? O: Les dejamos aquí una muestra de las dobles exposiciones y otras que se llevaron todo el crédito lumínico de la película. ¡Chan! ¡La gran prueba! Aquí aparece él con su sobrino compartiendo el fotograma con una chica que se recostó en la obra de los diseñadores franceses Ronan & Erwan Bouroullec, la cual consistía en cubrir el suelo de una de las salas del Museo de Victoria y Alberto con textiles que permitían ver las obras de los muros como quien se acuesta en un sillón. Aquí el grupo de chicos orientales paseando por Londres (la clara pista de la cabina telefónica roja). Y por último, les mostramos el negativo en donde claramente se ve a los infiltrados que aparexieron hasta aproximadamente la foto número 9:   LOMO ON!   Publicado el 03/04/2012

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