Sergio Larraín: mítico fotógrafo

Sergio Larraín - LomoChileFoto tomada por René Burri (Magnum)

Ha sido el único fotógrafo chileno miembro de la gran agencia internacional Magnum, fue amigo de Cartier-Bresson, inspiró a Cortázar y firmaba, codo a codo, libros con Pablo Neruda. Hacemos aquí un pequeño recuento de su enigmática persona. Sergio Larraín no tuvo como primera opción estudiar fotografía, de hecho viajó a Estados Unidos a estudiar agronomía a finales de los años cuarenta, pero una vez allá descubrió que su pasión se encontraba detrás de un lente, para ese entonces, una preciosa Leica IIIC. Después de consolidar su carrera como fotógrafo, viajar a Europa y volver a Chile en sus tempranos veinte años, se dedicó a realizar series de fotografía social, enfocándose particularmente en la pobreza que existía en esa época en Santiago, por lo que el Hogar de Cristo le solicitó realizar un trabajo para ellos en los que retratara a los niños sin hogar. Fueron esas mismas imágenes las que estremecieron lo suficiente al MoMa de Nueva York al punto de comprar un par de piezas en 1956. Un par de años después, retornó a Europa, esta vez a Londres, donde el Consulado Británico le concedió permiso para la realización de una serie de fotografías de la ciudad. Lo más espectacular de este viaje, fue que logró impresionar a Henri Cartier-Bresson (nada más ni nada menos) quien le propuso formar parte de la prestigiosa Agenica Magnum. Trabajó en París por dos años, haciendo fotografía periodística internacional,  se asoció a la agencia francesa en 1959 y para 1961 ya era un miembro consolidado dentro de ella. Una de sus fotografías tomada en París, precisamente de Notre Dame,  fue el punto inspirador para el cuento de Julio Corotázar "Las babas del Diablo" (1964), que fue llevado a la gran pantalla por Antonioni en su obra maestra titulada "Blow up" (1966). Es en estas mismas fechas en las que Sergio Larraín es contactado por Pablo Neruda para hacer un proyecto juntos, del cual nacen dos libros: primero "Una casa en la arena" y luego "Valparaíso", que llegó rápidamente a ser el top one de sus publicaciones. Además de éstos dos, publicó "El rectángulo en la mano" (que fue el primero) y otro sobre la ciudad de Londres. A finales de la década de los sesenta, Larraín era el fotógrafo más importante del país y estaba en su momento cumbre, sin embargo (y por razones que aún no se encuentran), decidió dejar la fotografía en los primeros años de los sesenta y se desapareció en el Norte Chico, estableciéndose para siempre en Ovalle, evitando entrevistas y fotografías de los periodistas que iban en su búsqueda. Desde ese momento, su existencia se llenó de mitos, tanto que en el 2009 el escritor chileno Marcelo Simonetti, publicó su novela "El fotógrafo de Dios" en la que desarrolla una trama ficticia en torno al personaje en que ya se había convertido Sergio Larraín. Murió ayer a los 81 años, en la misma casa que lo resguardó por tantos años, quizás el fotógrafo más potente que ha tenido nuestro país... Los dejamos con algunas de sus imágenes en las que retrata las variadas sociedades en las que se sumergió en su trayecto activo como fotógrafo. Para ver más de su trabajo, aquí está su portafolio en la web de Magnum Photos. ¡Gracias, Sergio Larraín!   Actualización: Nuestra gran colaboradora, Coca encontró un video con la lectura de una carta que le dejó Sergio Larraín a su sobrino cuando éste manifestó ganas de seguir los pasos de su tío. ¡Véanlo acá!
LOMO ON!   Publicado el 08/02/2012

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