Folclor, atmósfera y desfase: "Imaginario de la Universidad de Chile"

El proyecto "Imaginario de la Universidad de Chile" se manifiesta entre 1999-2001 en manos de Juan Carlos Almonte y Bernardo Aguilera, ambos estudiantes en esa época. Después de 11 años se re-descubren las fotografías y negativos acumulados para darle una nueva mirada, ¡te invitamos a conocer este magnífico trabajo! Texto de Bernardo Aguilera y Juan Carlos Almonte Hay algunas cosas que vistas en perspectiva se nos figuran como interesantes del proyecto "Imaginario...", y que tienen que ver tanto con la manera de llevar a cabo un proyecto fotográfico de manera colaborativa como con la experiencia de trabajar con equipo fotográfico análogo. Una permanente fuente de inspiración para nosotros ha sido el trabajo etnomusicológico que  Béla Bartók y Zoltán Kodály emprendieron en Europa durante principios del siglo pasado. Ambos pasaron años recopilando, clasificando y puliendo una colección de música folclórica húngaro-eslava, proceso en el cual inevitablemente fueron impregnándose de la esencia de aquella volátil expresión popular y asimilando de alguna manera el esqueleto invisible que las unifica. Más tarde en las composiciones de los autores, y esto es lo que nos interesa comentar aquí, la música coleccionada y analizada durante esos años reaparece pero no de manera literal. Como señala el mismo Bartók, el compositor desarrolla un producto musical que

“no incluye melodías folclóricas o sus imitaciones, sino una composición impregnada por la atmósfera de las canciones folclóricas: el compositor ha absorbido completamente el idioma que se ha transformado en su lengua musical materna.”

Guardando las proporciones y de manera más espontánea que premeditada, durante nuestro proyecto desarrollamos una investigación similar pero dirigida hacia nuestro propio objetivo: la Universidad de Chile donde estudiábamos cada día. Primero pasamos meses recorriendo, comentando impresiones, escribiendo textos, tomando fotos desprejuiciadas, habitando los espacios y compartiendo con sus habitantes. De este proceso se fue conformando una especie de sustancia que resultó ser algo nuevo; nuestro propio imaginario de la Universidad de Chile como un todo unitario. Esta asimilación dio lugar a un relato personal que al final lograba fluir de las aberturas de diafragma a la contemplación de contactos fotográficos. El segundo aspecto que quisiéramos comentar tiene que ver con el proceso mismo de llevar a cabo un trabajo colaborativo. Nunca después hemos tenido la oportunidad, ni tal vez la paciencia o fortuna, de desarrollar un proyecto creativo de largo aliento con otra persona. Existen innumerables momentos de mutua retroalimentación, de llevar y dejarse llevar, de ir generando un producto nuevo casi sin darnos cuenta. A veces por supuesto existe colisión de personalidades y egos, pero de la tierra abandonada tras cada discusión acaban por salir nuevas ideas que al final son mejores o al menos más elaboradas que las anteriores. Un producto nuevo, otra vez un imaginario, pero esta vez conjunto. Cabe comentar también el particular desfase temporal que genera la cámara análoga, y nos referimos al tiempo que transcurre entre que uno saca la foto y la puede contemplar en papel. Hay una especie de incubación de impresiones y expectativas, que luego se vierten en el momento siempre mágico en que el papel fotográfico comienza a llenarse de manchas negras, cuando bajo la tenue luminosidad del cuarto oscuro da lugar a una imagen, una imagen que días atrás estuvo en la retina, aunque nunca con la misma forma y significación. Este desfase propio de la experiencia de fotografiar con cámara análoga creo que contribuyó a aquel proceso de asimilación gradual y seminal que señalábamos, ya que permite una lenta metabolización de experiencias y un cuidado y sutileza particular al momento de revisar el material fotográfico. De alguna forma tratamos de replicar la idea de desfase al construir el sitio web basado en el "Imagnario...". Es por esto que seleccionamos fotos no usadas (prácticamente no vistas) al inicio del proyecto (años 1999-2001). Al revisar nuevamente los negativos hp5, tmax 400, etc., nos encontramos con imágenes que no recordábamos, pero que significaban ahora tanto o más que las usadas inicialmente. Es de nuevo el paso del tiempo – así como sucede entre el disparo y el cuarto oscuro – el factor que ha modificado nuestros gustos, creencias y memorias. A esta sección la llamamos après-coup (afterwardness en inglés y sin traducción en una sola palabra al español). En lenguaje fotográfico podríamos hacer una traducción libre: todo lo que sucede después del disparo. Para ver más de este fabuloso proyecto, visita el sitio web: www.imaginariouchile.org LOMO ON!   Publicado el 14/11/2012

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