Con Mucho Amor

En la portada de mi libro favorito de fotografía dice "Haz de cada disparo el mejor". Luego de leerlo, siempre me pregunto a mi mismo cosas como, "¿Es tan simple?", "¿He estado sacando realmente el máximo de cada fotografía?", "¿De verdad me estaba poniendo retos?" La fotografía siempre ha sido sagrada para mí, así que decidí a ver si realmente podía hacer algo lleno de sentido, y de verdad hacer de cada disparo el mejor. Así que establecí lo que suponía un reto mayor y ofrecía más a cambio: fotografiar la vida de la gente que ha sido segregada en el distrito "skid row" de Los Angeles (barrio de vagabundos). Artículo por lomoteddy Ya tenía una idea de cómo sacar el máximo a un rollo de película, de cómo realmente marcarme un reto como fotógrafo. Esta idea no era ni la más segura ni la más peligrosa, tampoco la más inteligente o la más creativa, era algo que quería hacer para mí mismo. Sabía que si tomaba 36 fotos de 36 personas, cercanas y personales, entonces sentiría que había hecho justicia a ese rollo de película. También sabía que los vagabundos hacen los retratos más honestos. Puede que sea porque ellos tienen mucho menos que yo, o porque eso me recuerda todas las cosas que doy por sentadas. También se puede deber a que están más centrados en otras cosas, y no tanto en cómo salen detrás de una cámara. En el 2001 hice un proyecto en San Francisco donde pude preguntar a la gente que vivía en las calles si creían que las recientes elecciones habían sido favorables para ellos, o si creían que habían sido dejados a su destino. Era mucho más joven entonces, y mucho más ingenuo, pero me abrió mucho los ojos sobre los abusos físicos, psicológicos, de alcohol y drogas que llevan hacia esa condicion. En pocas palabras, la vida en la calle era mucho más complicada de lo que me había imaginado y estas historias realmente me llegaron. No es fácil pedir permiso a desconocidos para hacerles una foto. Es incluso más difícil pedírselo a alguien que ha perdido todo, y está en su peor momento. Podría haber puesto muchas excusas, pero nadie me dijo que fuese a ser fácil. Estaba dispuesto a seguir con este proyecto, y quizás en contra de una aceptación por parte de ellos. De modo que cogí el mejor rollo de la nevera, algunos viejos Agfa Precisa caducados de los días de todo o nada, y me preparé con la LC-A para el viaje a los lugares que mucha gente quiere olvidar que existan. Por supuesto la mayor parte de la gente a la que pregunté me dijeron “¡NO!”. A lo mejor era por mi aparencia, quizás no confiaban en mí, y no tenían una buena razón para hacerlo. Pensé en “robar” algunas fotos, lo que habría funcionado de vez en cuando. Una de las personas que me dijeron que no, fue lo suficientemente amable como para darme el consejo de que daba lo mismo lo que estuviese haciendo allí, la gente podía ser acuchillada, disparada y asesinada, así que era mejor que preguntase a alguien antes de tomar una foto. Eso fue exactamente lo que hice. Quería sacar lo mejor de los fondos disponibles, y tuve eso en cuenta mientras caminaba hacía la 7ª y Maple. Quería que los retratos fuesen lo mejor posible y encontré algunos fondos perfectos para sacar lo mejor de la gente en las fotos. Había cogido algunos billetes de 1$ para ofrecérselos a la gente a cambio de su foto, pero mucha gente me dijo que pensaban que era un policía, entre otras cosas. Me dí cuenta de que ofrecer dinero sólo hacía mis intenciones menos claras, y a través de prueba y error concluí que no era siempre lo más efectivo ofrecer el dinero antes de tirar la foto, pero que después podría ser un gesto agradable, para aquellos que están necesitados. Finalmente caminé por San Julian donde toda la calle está llena de gente y carpas en las veredas. Mientras lo hacía, inmediatamente me empezaron a preguntar que hacía ahí. Le dije a cada persona la verdad, y me dí cuenta que en cuanto una persona confió, los demás también lo hicieron. Algunos de ellos me preguntaron si quería tomarles fotos fumando crack, y se pusieron a fumar ahí en frente mío. Obviamente me asusté un poco. Luego pensé que lo que sucedió fué que algún dealer de drogas no me quería ahí e intentó asutarme para que me fuera. Claramente lo logró. Caminé y caminé, y hablé con mucha gente en esas calles sobre todo lo que me quisieron contar. Escuché sus historias de cómo lo perdieron todo, de cómo habían tocado fondo, y a veces de cómo apreciaban que les sacase fotografías. Algunos me contaron que otra gente que había vivido en las calles había sido matada, o que habían muerto. Fui sincero sobre porqué estaba tomando fotografías, y les conté que quería hacer fotos que significasen algo, y que quería fotografíar gente real. Algunas personas lo entendieron, y otras no. De los que lo hicieron, algunos me permitieron fotografiarles. Un tipo me preguntó porque no iba a Beverly Hills a hacer fotos a la gente. Otra cosa que me ayudó fue la misma cámara. Creo que si hubiese usado una cámara digital hubiese sido muy distinto. Creo que todos sabemos lo que es perder a alguien o algo, pero no importa lo que sea, la vida siempre trae algo nuevo. Así qeu , gracias a las personas que me dejaron tomarles una foto y contar parte de sus historias aquí. - Toda la serie está acá. LOMO ON! Publicado el 14/04/2011

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