La Carrera de la LC-A

Hace varios meses, casi un año, en el sitio de Lomography Internacional realizaron un llamado para algo muy particular, se trataba de participar en un proyecto (The Great LC-A Race) en donde una cámara LC-A sería el personaje principal como parte de su aniversario 25. La idea era que esta cámara viajara de país en país, según continentes. Mande un correo para ver si podía ser parte. Al mes después de mi correo, me escribieron diciendo que era parte del equipo sudamericano para la LC-A Race. Varios brasileños, una chica de Perú y yo del humilde Chilito éramos parte del equipo. Además, habían otros 9 equipos alrededor del mundo. Desde Austria nos enviaron la cámara en Agosto 2009, los primeros en tenerla fueron los brasileños. La idea era que cada participante tuviera por dos semanas la LC-A, lo que claramente nadie cumplió y la espera se empezó a hacer eterna. Finalmente a fines de Enero 2010, Maicon, un chico de Brasil, me envió la camarita. Llego en su mítica cajita de madera. Una de las tareas para todos los participantes era enchular la LC-A, así que ya venía con stickers. Junto a la cámara venía un Lomo Notebook, en donde todos los participantes iban contando sus aventuras y lugares que habían recorrido, esto fue lejos lo más emocionante. Además, la gente de LSI había incluido un GPS para poder hacer el mapa de recorrido que había realizado la LC-A. Lo primero que hice fue colocarle una bandera chilena a la LC-A, y luego escribir en el LomoNotebook un plan de los lugares y actividades que quería lomografear, entre ellos estaba, Valparaíso y Viña (mi ciudad), Santiago, carretes porteños, etc. Desde ahí la LC-A viajera, como le digo yo, anduvo en mi cartera durante 4 semanas (por supuesto me tenía que vengar de la espera que me hicieron pasar los brasileños). Fue muy entretenido sentirme turista en mi ciudad, salir y lomografiar todo lo que veía, hacía mucho tiempo que no disparaba sin pensar. La última semana de Febrero me puse en contacto con la chica peruana a la que debía enviarle la cámara. Y bueno….llego el famoso 27/2…y me pilló con la cámara todavía en mi poder, pedí permiso para atrasarme unos días y poder plasmar algunas de los desastres que quedaron en Viña por el terremoto. Luego de eso…ya venía la despedida. Me había acostumbrado tanto a tener mi linda Viajera enchulada en mi cartera, que fue harto difícil la despedida, guardarla en su cajita, con todos sus accesorios y envolverla para que viajara a Perú, hacia la casa de Sophia, quien estaba tan ansiosa como yo. Por lo que sé mi amiga viajera aún anda en Perú, Sophia la está cuidando. Lejos fue una experiencia hermosa, leer las aventuras de los demás chicos, andar con mi viajera enchulada y que en la calle me miraran con cara de "que le hiciste a esa cámara!". Si hasta conoció a Kenita Larrain mi viajera. Y bueno, el recuerdo más tangible es las casi 100 fotos que logré hacer con la cámara y otras cuantas que le hice a mi amiga LC-A viajera en su despedida. Publicado el 26/05/2010

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